12.2.10

Entrevista. 15 de noviembre del 2005

Entrevista realizada a Edgar Francisco Clement Ibarra vía correo electrónico desde el 15 de Noviembre de 2003

¿Cual es tu nombre y que haces?
Edgar Clement. Dibujante.

¿Cuando se funda el Gallito Comics? Año, mes, si acaso día...
Mh... de lo que me acuerdo es que el dia que salió el Gallito número 1 de imprenta se dió la noticia de la muerte de Julio Haro, el cantante de El Personal. El Gallito 1 se le dedicó precisamente a Julio y El Personal, Julio Haro ya tenía declarado el SIDA y Víctor Del Real decidió hacerle un reconocimiento antes de que se nos fuera, y pues no dejó de parecerme significativa la coincidencia. ¿La fecha? 3 de frebrero de 1992.


¿Cómo fue que se fundo?
¿Qué tuvo que pasar?
¿Qué motivación necesidad o impulso hubo en ese momento?
Te voy a contar las cosas desde mi punto de vista. Remontémosnos al pasado. Muy al pasado. 1989, luego de las elecciones del 6 de julio del 88, luego de la "Caída del Sistema", luego del 5 de mayo del "nos saquearon, no nos volverán a saquear" de Cuauhtémoc Cárdenas en el Zócalo... yo había participado en el movimiento de resistencia civil y una de las tareas a las que me apronté durante este movimiento fue la de hacer caricaturas de Salinas, tanto en mantas como en volantes para repartir en las marchas con unos chavos del PMS de Neza. Estaba desencantado de los derroteros del movimiento pero tenía ganas de hacer cosas, y la que se me ocurrió fue la de pedir chamba de caricaturista en La Jornada. Ingenuamente llamé por teléfono para hablar con el Director, y su secretaria cortesmente me dijo que no necesitaban caricaturistas y me mandó a ver a Magú, el coordinador de los moneros. Por fin pude comunicarme con Magú, por teléfono y me citó para que le mostrara mi trabajo, como ya sabía que no podía colocarme como caricaturista traté de hacerme lugar en el suplemento Histerietas. Magú llega noche al diario, me citó un martes a las diez de la noche en el lobby del diario y ahí me dí cuenta que no era yo el único ingenuo. Por primera vez en mi vida conocí gente a la que le interesaba lo mismo que a mí. Ahí conocí a Pepe Quintero, a Castre, a Eduardo Rocha, y otros moneros cuyos nombres se me escapan.
Magú nos hacía la vida muy pesada, al que mas publicaba era a Pepe Quintero, y a los demás solo nos ponía peros, aunquye lo logramos varias veces, publicar una tira era un logro. Que "no quiero groserías, ya tengo bastante con Jis y Trino y es un suplemento dominical", y para la semana que venía todos con tiras que no llevaran groserías, luego que "no quiero humor político, todos aquí hacemos humor político, no quiero más", y para la semana que venía todos con tiras que no llevaran humor político, luego que "no quiero sexo, es un suplemento dominical", y para la semana que venía todos con tiras que no llevaran sexo, luego "no quiero cosas muy elaboradas ni que continúen, nada me garantiza que vayan a aguantar el ritmo y ustedes solo dibujan cuando les bajan las musas", y para la semana que venía...
... un dia todos llegamos con una página, y el gag era el mismo: era una tira acerca de un dibujante al que no se le ocurría nada. Magú tomó todo el bonche de láminas y nos dijo: "Lo que pasa es que no se les ocurre nada, no los volveré a atender hasta que no haya una idea original: Adiós".
Desencantados nos marchábamos a nuestras casas y en el andén del metro Juárez se nos prendió el foco: ¿Por qué no mandamos a Magú a la mierda y hacemos nuestra propia revista? Y ahí empezó un tortuoso proceso por el que pasan todos los artistas novatos: el intento de organización.
Nos diezmó lo que diezma a todo grupo de novatos: lucha de egos inmaduros, falta de concentración, falta de recursos y la vulgar ignorancia del cómo hacer las cosas.
Un día ya todos nos habíamos peleado, otros habían abandonado y ya quedábamos pocos: tres, y estábamos conscientes que tres personas no íbamos a hacer una revista decorosa, y así Pepe Quintero, Eduardo Rocha y yo redefinimos el proyecto. A partir de una tira de Pepe que apareció en Histerietas rebautizamos la revista nonata, se llamó Gólem. Hicimos unos cartelitos en fotocopias invitando a gente al proyecto y los pegamos en librerías y en la ENAP y La Esmeralda. Asistieron al llamado Ricardo Peláez, Ricardo Camacho, Nacho Peón y Eric List... y empezó el desgastante proceso que caracteriza a los artistas novatos: el intento de organización. Y vuelta a lo mismo: lucha de egos inmaduros, falta de concentración, falta de recursos y la vulgar ignorancia del cómo hacer las cosas.
Para no hacer mas larga la historia diré que el proyecto acabó en ruptura, La Sombra de El Gólem (así fue aceptada por la Dirección General del Derecho de Autor que no aceptó Gólem a secas) apareció bajo la capitanía de Eric List y el diseño de Nacho Peón, y nosotros: pepe, Eduardo y los Ricardos, decidimos tomar nuestros cartones y largarnos de ahí.
Ahora que lo recuerdo, creo que aquel proceso por el que pasamos da para un pequeño ensayo sociológico, baste decir que, en mucho, las diferencias de concepto que nos separaban se debían en gran medida a la visión de clase que teníamos con respecto a la historieta Nacho y Eric eran partidarios de una visión mas ascéptica y menos localista del discurso que debería llevar la revista. Eric, nieto del poeta Germán List Arzubide, pensaba mas en figurar como vanguardia en el mundillo de los "artistas" y Nacho pensaba más en revolucionar el diseño gráfico mexicano imitando los patrones de revistas como The Face. Nacho era estudiante de la Ibero y Eric soñaba con ganar un Eisner en la ComiCon de San Diego. Nada que ver con nuestra visión de las cosas, con nuestro gusto por el comic europeo y los discursos "guadalupanos" como los bautizara Eric refiriendose a nuestra apuesta de dignificar un discurso local... pero bueno, quizá extienda esa reflexión otro dia. Baste decir que salimos de el Golem acusados de "populistas" y "populacheros".
Total, sin posibilidades de cristalizar una revista, con un bonche de cartones bajo el brazo y con la moral por los suelos fuimos con Magú a pedir espacio. Cuando estábamos en la oficina de los moneros de La Jornada Magú nos atendió, repasó el trabajo que llevábamos, y cuando llegó al de Ricardo Peláez, se detuvo. Ricardo había ayudado a unos amigos de la ENAP ilustrando y haciendo tiras para un suplemento de El Nacional, que en ese tiempo era un diario del Estado, y por lo mismo un nido de priístas, lo que los amigos de Ricardo desarrollaban ahí era un proyecto que los muchachos hacían gratis, solo para sacar el requisito del Trabajo Social o algo asi para su titulación.
-¿Tu eres, Ricardo? ¿Ricardo Peláez?.
-Sí.
-¿Publicabas en El Nacional?
-Sí.
-No quiero gente de El Nacional aquí-. Magú tenía el cartón de Ricardo en sus manos y lo arrojó al suelo. Todos quedamos estupefactos, no sabíamos qué hacer. Magú le dió la espalda a Ricardo y se volteó a hablar con nosotros, Ricardo desconcertado trataba de explicar a Magú:
-Pero Magú, ni siquiera me pagaban, lo hacía para ayudar a unos amigos... además...
Entonces Magú se volteó iracundo hacia Ricardo:
-¡Ustedes no son mas que unos chamaquitos pendejos! ¡No saben cómo están los chingadazos! ¡Esto es una trinchera y ustedes están del lado del enemigo!
¡En la madre!¡Magú estaba acusando a Ricardo de ser un colaboracionista del Estado! ¡Ricardo quien luego fue un fiel perredista y cuya lectura de cabecera era La Jornada! Nosotros solo nos mirábamos ¿qué le pasaba al vejete éste?, ¿de qué guerra nos hablaba?, ¿de qué trincheras?... ¡Nosotros solo queríamos publicar! En un punto de la discusión Ricardo estaba al borde del llanto y Magú decidió simplemente aplicarle la ley del hielo, se volteó a mi y a Ricardo Camacho y nos pidió nuestros cartones, luego fue con Pepe Quintero:
-¿Tú qué traes?-, le espetó Magú.
-Pues traigo una Buba-, le contestó Pepe -pero así como está la cosa: a la chingada tú y el suplemento.
Y nos salimos todos. Yo iba como a media escalera cuando reparé en que lo que hacía Pepe tenía que ser secundado, me regresé y recogí mi tira:
-Yo también me voy, Magú.
Magú no me dijo nada, solo me miró de reojo.
Salimos de La Jornada tristes, emputados, desmoralizados, decepcionados, cansados... no había sentimiento luminoso en ninguno de nosotros, ya estábamos desgastados por lo de Golem y estábamos tocado nuestro punto anímico más bajo. Y entonces... apareció Víctor Del Real.

¿Quien era o es Víctor del Real?
¿Qué papel jugo en todo ésto?
Militante de la izquierda mexicana, simpatizante de Trostky, oriundo de Zacatecas y exprofesor de matemáticas en la UNITEC, Víctor ya llevaba tiempo editando un tabloide cultural con Víctor Roura, el tabloide se llamaba Las horas extras. A Víctor lo conocí a través de un amigo diseñador que me pasó una chamba para diseñarle un logo e ilustrar una revista que editaba, la revista se llamaba Dos filos. A Víctor le gustó mi trabajo y me pidió que le hiciera mas cosas, le seguí diseñando logos y haciendo ilustraciones. Víctor no sabía en ese tiempo que yo hacía comics, quien lo sabía era Rogelio Villarreal, legendario editor del underground mexicano de los 80's que publicaba La Regla Rota y La Pus Moderna, a mí me gustaban mucho sus revistas y ya antes le había llevado material para publicar. Un dia, después de la ruptura de Gólem le caí a la oficina de Víctor, y ¡oh, sorpresa! Ahí estaban Víctor Del Real y Rogelio Villarreal echándose unos tragos, me invitaron a beber con ellos y con unos tragos encima me desahogué, les conté todas mis peripecias y penurias con Magú y los chicos Gólem, le mostré mi trabajo a Rogelio que me invitó a seguir en La Pus Moderna, y Víctor: callado... al final de esa peda los invité a otra peda, pero en mi casa. Rogelio fué con un montón de amigos, pero encontró todo muy aburrido y se fué. Víctor se quedó y aprovechó para conocer a los moneros amigos: a Pélaez, a Camacho, a Quintero, a Rocha... en fin, que iba midiendo el terreno.
Por su actividad en Las horas extras y Dos filos Víctor conocía a muchos escritores y otros moneros: de entrada conocía a la raza de La Jornada, era compadre con Manuel Ahumada, muy amigo de Luis Fernando, conocido cercano de El Fisgón y Rocha, pero sobre todo: NO se llevaba con Magú. Víctor también conocía a otros moneros nóveles: Avrán, Damián Ortega, Frik... Víctor buscaba un proyecto y nosotros a un editor: las cosas estaban dadas. Frik y yo le pedimos que editara una revsita de comic ya que nosotros, como editores, eramos unos incompetentes.

¿Quienes formaron el grupo original del Gallito Comics?
Pregunto por el núcleo que más chambeaba.
Víctor y yo. Víctor editaba y yo diseñaba la revista, desde el principio hubo fricciones entre Víctor y yo, yo quería meterle más al diseño y Víctor quería una revista muy conservadora, más seria, con desmadre, pero formalmente más seria, después del número 8 Víctor me quitó el diseño, cosa que yo agradecí, pues las tensiones que generábamos ya estaban poniendo en riesgo nuestra amistad. De los dibujantes que más producían al principio estaban los Ricardos, Camacho y Peláez... Pepe Quintero siempre produjo poco, pero constante.

¿El Gallito hubiera sido lo que fue sin Víctor del Real?
No, definitivamente no. De hecho, creo que el Gallito era Víctor Del Real. Para que saliera el número 1 Víctor estuvo amarrando cosas muy discretamente, tenía el material gráfico, el material literario y conocía a todos, incluso al impresor: pidió cosas sin decir para qué eran y cuando tenía todo nos reunió y nos dijo: "Ya está la revista, se llama El Gallito Inglés". A nadie le gustó el nombre, un albur para nombrar una revista de comics que según nosotros pretendían ser serios... no era precisamente lo que esperábamos. Como sea, el nombre luego fue cambiado a Gallito Cómics por los tanates de un buróctrata en la Dirección General del Derecho de Autor, a Víctor le purgó esto, acusaba indignado que éstos burócratas preferían un anglicismo antes que un albur, pero en fin: esto sucedió cuando ya todos estábamos resignados al nombre de El gallito Inglés. Pero al principio a nadie nos agradó: a regañadientes decidimos colaborar. Y así, Víctor Del Real sacó una revista de la nada: su revista. Víctor decidió que fuera de "comics, humor y rock", asi incluyó a sus amigos escritores. Aunque figurábamos en la lista del Consejo Editorial nuestras quejas de que los textos eran malos nunca fueron oídas, en realidad eramos un Consejo que no aconsejaba nada, también el diseño y el aspecto de la revista nos tenía desconformes, por un breve rato logramos convencer a Víctor de que la revista tuviera color, encuadernado a lomo y mejor papel: pero sólo por un par de números. El espíritu parco de Víctor Del Real no permitía que el Gallito se desdoblara a una revista medianamente elegante o que reflejara alguna aspiración de prosperidad, o más bien sí quería, pero solo sustentado en la venta al público, sin publicidad o poniendo en riesgo la libertad y autonomía de la revista (¡Puta madre! ¿Quién chingaos hace eso? ¡Ni TV y Novelas!). Víctor es una persona que presume cosas como "Pude vivir perfectamente una semana con 200 pesos en la bolsa", admira el sacrificio y la austeridad, es de pensamiento rígido, un hombre tenaz y de una voluntad férrea. El Gallito es justo como es Víctor. El Gallito era Víctor.

¿Qué te motivo a tí, a formar parte del proyecto Gallito Comics y a permanecer en él?
Publicar, y desarrollarse. De hecho siempre ví al Gallito como una etapa, un paso en un proceso mas amplio. Mi idea era que cada quien fuera encanchándose en el Gallito y luego cada quien se fuera separando a su propia revista. Y que el Gallito creciera, que se hiciera un proyecto rentable, que dejara dinero, y que fuera acogiendo nueva sangre, así no moriría cuando nosotros lo dejáramos para desarrollarnos en otros proyectos. Hubo momentos en que todo apuntaba a que así iba a ser, sobre todo al principio, durante los primeros números, hasta por ahí del número 8, luego los dibujantes empezamos a aflojar. Bajo la perspectiva de Víctor el Gallito perecería por la falta de producción nacional. Víctor no se durmió e hizo una jugada espectacular...
Ricardo Peláez es un gran admirador del comic europeo y también del comic argentino. Entre sus piezas de colección se encuentra la revista Fierro, revista que aparece en Buenos Aires durante el régimen militar argentino y donde figuran talentos legendarios en la escena mundial del comic, de ahí vienen Carlos Meglia y Eduardo Risso, el que dibuja One Hundred Bullets, por ejemplo. El hecho de que la revista fuera una especie de emblema del fin del Proceso Militar argentino hizo que Víctor se interesara particularmente en ella, viajó a Argentina y conoció a toda la gente involucrada en ese proyecto, mucha era gente de su generación que también militaba en la izquierda, Víctor encontró un eco importante, muchos autores se solidarizaron con él y le permitieron publicar su trabajo gratuitamente. Carlos Trillo, escritor y editor de Fierro, literalmente donó a Víctor cuatro kilos de historietas, había de todo, trabajos de primer nivel: Guillermo Saccomano, Carlos Meglia, Nacho Noé... de pronto nos encontrábamos compartiendo páginas con leyendas del comic latinoamericano. Eso nos ayudó a crecer, de pronto estábamos echando toda la carne al asador para poder lucir al lado de gente que admirábamos, creo que ese fue un elemento importante para desarrollarnos: el incentivo de publicar al aldo de la gente que admiras.
Este empujón argentino permitió a Víctor llegar hasta el número 30 de manera holgada, había incluso sobreabundancia de material, tanta que hasta se atrevió a imprimir los suplementos Slam! y ñiqui-ñaqui. Fueron los mejores tiempos del Gallito.
Esas cosas eran las que me hicieron permanecer en el proyecto, después vinieron cosas que me hicieron salirme: básicamente el hecho de que Víctor no veía al Gallito como un proyecto lucrativo, no se interesaba en explorar otros medios para apoyar la revista, por ejemplo el desarrollo de una página web, que aunque se hizo nunca fue contemplada mas allá de su mera existencia, Víctor nunca quizo vender publicidad, y aunque los publicistas llamaban para anunciarse en el Gallito Víctor los echaba argumentando que la publicidad termina coartando la libertad del proyecto. Todos queríamos sacar un libro, pero Víctor nunca tenía dinero para ello, Ricardo Peláez publicó su recopilación Fuego Lento por su cuenta, Editorial Planeta ofreció publicar mi Operación Bolívar y allá la llevé, empezábamos a ganar mejor de la ilustración que del comic, lógicamente empezamos a invertir mas tiempo al trabajo remunerado. En lo personal yo quería mas, quería ganar dinero del comic, quería publicar un libro, quería hacer cosas en color y experimentando con el diseño... y definitivamente no lo iba a lograr en el Gallito... el punto que me hizo creer que el gallito era un proyecto absurdo fue cuando ví a Víctor corto, pero muy corto de dinero y por otro lado una revista que podía darle de comer a él y a sus colaboradores y que sin embargo se mantenía al día solo para mantener su "libertad" ¿De qué sirve la libertad si estás jodido?... de nada. Puedes hacer lo que quieras, pero no tienes con qué hacerlo: da igual que no puedas hacerlo.
Así, fuí el primero en apoyar al Gallito, y fui el primero en salirme.

¿Tuvo algo que ver la revista Bronca o Snif con la génesis del proyecto?
No. Víctor no conoció Bronca y/o Snif. A quienes sí influyó fue a Ricardo Peláez y a mí. Ricardo conocía Snif, yo no. A mí en particular me impresionó Alfonso Font en Bronca, y al final en el número 4 o 5 apareció una convocatoria a un concurso de comic y eso me llevó a dibujar mis primeras páginas. Bronca no volvió a aparecer, y yo me quedé con el gusanito... gusanito que se me volvió a alborotar aquella vez que ví la posibilidad de publicar en Histerietas.

¿Hubo una coyuntura local o mundial de historieta y cultura en ese momento de la creación del Gallito?
La única coyuntura era la de una crisis general del comic. Se habla mucho del boom del comic que se dió a raíz de La Muerte de Supermán. Pero yo en lo personal no veo eso como un signo de salud del comic sino como un signo de su inminente decadencia: hace falta que las ventas vayan muy mal para que una industria quiera promover la muerte de sus íconos... que al final ni fué muerte, ni nada: solo se le dió mas tiempo de vida a una industria que se está extinguiendo.

¿El trabajo del gallito se hizo en contra o motivado por la cantidad enorme de comics gringos que VID importaba?
No, lo que nos cagaba de VID era que de todo lo gringo trajeran lo mas chafa. Es como ahora, ves el anime tan chingón que se está haciendo en Japón y lo que te caga es que en la TV solo esté Dragonball Z, o que no pasen los capítulos sin censura de Ranma 1/2. Nunca estuvimos en contra ni de VID, ni de EJEA o Novedades... no queríamos que desaparecieran, lo que queríamos es que hubiera verdadera diversidad, que hubiera algo más que eso, y en ese "algo más" desde luego que estábamos nosotros. Como decía Ricardo Peláez, a fin de cuentas era un problema de democracia.

La periodicidad ¿Cada cuando salía la revista?
Hubo periodos en los que era regular y otros que no lo era ¿sabes debido a que?
Se debía a la forma como se comercializaba. Se vendía a librerías y ellas solo hacen corte de caja cada tres o seis meses, así que hasta entonces se pagaban las ventas. Para cuando recibíamos el dinero del número 1 ya teníamos encima las deudas del número 1, 2 y 3. Se pagaba el 1 y el impresor nos daba crédito para el número 4, si el librero no nos pagaba o lo que nos pagaba no era suficiente teníamos que esperar a que cayera lana de alguna otra librería y así nos la llevábamos. Por eso insistía yo en que la revista debería vender publicidad, no solo para pagar a sus colaboradores sino para financiarse periódicamente... pero en fin.
En promedio el Gallito llegó a salir cada mes y medio.

¿Como era la frecuencia/consistencia de tus colaboraciones?
¿Puedes hablar del conjunto de los colaboradores?
Inconsistente, nunca he sido constante, ni como autor ni como persona en general. Sin embargo había una especie de regla no escrita de que teníamos que entregar por lo menos una página por número, e incluso, y eso era parte de lo que me gustaba, había una especie de carrera entre todos por hacer las cosas mejor que el de al lado, o hacer mas o mejor que los otros era una especie de consigna que nadie impuso: Víctor se daba cuenta de éste espíritu deportivo e incluso bromeaba al respecto: cada vez que entregábamos una historieta Víctor lanzaba comentarios de "¡Y toma la delantera!", como si estuviera narrando una carrera de caballos. Yo a veces entregaba una página, a veces dos... pero solo adquirí constancia en volúmen hasta que comencé la Operación Bolívar, ahí si me aventaba tirones de entre 8 y 12 páginas por número, Víctor bautizó la serie como El Cazador, en ese tiempo aún no tenia título para la novela. Ricardo Camacho siempre fue constante y abundante, se reveló como un excelente adaptador, entre sus trabajos en El Gallito los que considero mas chingones fueron dos adaptaciones, una de un texto de Juan Manuel Servín y otra de un texto de Mauricio Bares, hasta la fecha las encuentro muy disfrútales. Ricardo Peláez también era constante, tampoco era muy genial en sus historias, su punto mas alto lo logró con un guión del Frik en el comic Madre Santa. Frik, pues era Frik... lo mejor que le he visto en comic ha sido dibujado por otras personas, de hecho siempre he pensado que es mejor escritor que dibujante, pero bueh... eso es otra historia. Pepe Quintero pues su formato natural es de una a cuatro páginas, al final acabó colaborando con páginas sueltas de Buba. Avrán y Damián Ortega iban de paso, no tardaron en abandonar el comic para irse al arte contemporáneo, hacían instalaciones y performans... Avrán creo que incluso da clases en la ENAP. Luis Fernando era de los mas prolíficos también y tenía proyectos chingones en el tintero... pero parece que el entró una depresión fulminante y acabó abandonando el proyecto. Ahumada colaboraba a regañadientes más por el compromiso de que era compadre de Víctor Del Real, su colaboración terminó un día que se pelearon. Eduardo Rocha tampoco se adaptó al formato de comic de revista y abandonó también: actualmente creo que hace una tira para el diario Metro.
Como ves no era una tripulación muy fiable, por eso entiendo y apruebo la decisión de Vic de irse al cono sur a buscar apoyo.

¿De cuantos ejemplares era el tiraje en los primeros números?
500 del primer número. Luego subimos a 1,000. Creo que a lo que mas se llegó fue a 3,000 en el número 8... desde mi óptica ese fue el punto de calidad mas alto de la revista en cuanto a producción. Del número 1 hubo un segundo tiro de 1,000 ejemplares. Si te cae a las manos un número 1 del Gallito puedes saber si es del primer tiraje o del segundo. El primer tiraje se hizo con sobrantes de papel, asi que está impreso en papel de distintos colores, el segundo ya es bond en sus 32 páginas.

¿Sabes si hubo cambios en el tiraje gracias a los apoyos?
No, y eso era un punto de discusión entre Víctor y yo.
Lo más lógico al recibir un apoyo es tirar mas ejemplares y esperar así mas distribución y mejores ventas que te permitan mantener ese tiraje y distribución, todas las revistas hacían eso y todas las revistas tronaban pues no vendían y al final no tenían con qué pagar el siguiente tiraje, y asi se quedaban con el montón de revistas y con el apoyo quemado. Entonces Víctor decidió otra estrategia: mantener el tiraje de 1,000 ejemplares y garantizar la permanencia de la revista, así, en vez de subir el tiraje a 3,000, mejor sacar tres números de 1,000 cada uno. Como estrategia de supervivencia es formidable y funcionó, pero yo pensaba (y aún pienso lo mismo) que en ese momento solo había dos revistas independientes que podían hacerse rentables La Pus Moderna y El Gallito. Creo que estas revistas sí hubieran soportado el salto a puestos de periódico, no hacerlo así me parecía timorato. Rogelio lo intentó con La Pus, pero su talón de aquiles era la administración y la actitud de Rogelio de estar en contra de todo, incluso de sus compradores. En cambio Víctor era muy buen administador, pero ahora que lo veo a la distancia, creo que nunca tuvo las intenciones de que El Gallito fuera un producto 100% autofinanciable, y con autofinanciable me refiero a que cada quien recibiera pago por su trabajo y que la revista no dependiera ni de subsidios ni apoyos mas allá de sus ventas y la venta de publicidad si fuera el caso. Aunque actualmente aún cumpliendo con estos factores todas las revistas enfrentan problemas para su subsuistencia, incluso las que pertenecen a grandes consorcios.

¿Qué necesidades en común había entre el consejo editorial, el director y los colaboradores?
Dinero, no había necesidad de otra cosa.

¿Todos los participantes eran conscientes de que no habría o no había pago alguno por sus colaboraciones?
Si, desde luego. Todo el que colaboraba en El Gallito sabía que colaboraba sin esperar pago. Hubo un tiempo en que se invitó a colaborar a gente de Cuba. Los cubanos creían que en México por no haber comunismo ni Periodo Especial iba a ser todo miel sobre hojuelas. A los que estaban en la isla se les pagó simbólicamente 5 Dólares, que para la isla en aquel momento era una pequeña fortuna, luego se enteraron que EJEA pagaba 7 Dls por página a lápiz (en aquella época) y acabaron concluyendo que los habíamos robado. A los cubanos que estaban acá se les pidió colaborar, y lo hicieron. No se les explicó que no pagábamos, como que todos aquí lo daban por sentado. Los cubanos entregaron soñando que de aqui iban a brincar a Heavy Metal, y ¡oh, decepción!, cuando se enteraron que no había pago se indignaron... actualmente todos esos cubanos que lograron salir de la isla están ahora en Miami y se dedican a la pintura.

¿La falta de pago se reflejaba en la calidad o periodicidad de sus colaboraciones?
Por supuesto. En la calidad no tanto, salvo en los casos de entregas de compromiso como las de Ahumada, pero en lo que concierne a nosotros preferíamos no entregar a entregar algo chafa. Mas bien la falta de pago se reflejaba en la cantidad de páginas que hacíamos. De hecho, en gran medida mi regularidad en la entrega de la Operación Bolívar se debía a que había obtenido la beca a jóvenes creadores del FONCA, podía ocupar todo el día en el comic sin preocuparme por la renta, por ejemplo.

¿Bajo qué criterios de inclusión o descarte se pedían o escogían las colaboraciones o a los colaboradores?
Bajo el criterio total y absoluto de Víctor Del Real, dependiendo si a Víctor le gustaba o no el trabajo es como se acababa publicando o no.
Por ejemplo, de la vez que fuimos Ricardo Peláez, Frik y yo a Cuba, Ricardo trajo unas tiras cómicas dibujadas por Silvio Rodríguez, pues cuenta la leyenda que Silvio, antes de dedicarse a la trova quizo ser monero. Las tiras eran muy malas, es cierto, pero a Ricardo le parecía que valía la pena presentarlas con una nota dando testimonio del asunto, y yo creo que Ricardo tenía razón. Ricardo le dió este material a Víctor y Víctor ni lo peló. Luego apareció el material como relleno en uno de los suplementos de El Gallito, así nomás, sin una nota ni nada, solo porque a Víctor no le gustaba Silvio Rodríguez...
Otro ejemplo: después, ya que me había salido de El Gallito, platicando con Humberto Ramos, me enteré que Humberto había llamado a Víctor queriendo colaborar en la revista. Humberto siempre fue lector asiduo de El Gallito y le entraron ganas de colaborar aún sabiendo que no pagaban: Víctor lo trató con desdén y le dijo que no publicábamos superhéroes, el "Consejo Editorial" ni se enteró de ello... en esos detalles es donde digo que los que figurábamos en la lista del Consejo Editorial, si bien aconsejabamos, no eramos escuchados. Eramos Consejeros de relleno, nomás pa'que digan que sí hay democracia.

¿Desde el principio iba solo a ser una revista de historietas?
Pues no, en ninguno de nosotros figuró nunca la idea de una revista exclusiva. Siempre pensamos que el espacio era una oportunidad para hacer de la historieta un anfitrión, desde luego, la historieta siempre ocuparía el lugar central.
En lo personal soñaba con una especie de Luna Córnea de los cómics. Si se hablaba de música que fuera de música relacionada con los cómics, si se hablaba de cine, que fuera relacionado con los cómics, que se hablara de todo pero siempre relacionado con los cómics... ya después ví que está cabrón: nadie en el país tiene esa cultura, unos cuantos quizá, los puedo contar con los dedos de mi mano y sobran dedos... por lo pronto me vienen a la mente dos: Ernesto Priego y Jorge Díaz Grajales. Barta y Arreocoechea son mas bien investigadores.

¿Por qué se incluyeron los suplementos dentro de la revista?
Porque empezó a llegar gente que quería colaborar, y había gente que aunque era chafa se le veía potencial, que hacía falta solo que se fogueara y que se le incentivara.
Víctor se inspiró en el suplemento Óxido, de la revista argentina Fierro. En ese suplemento los argentinos ponían a los novatos, así que Víctor decidió que el suplemento de El Gallito fuera así. La intención también era empezar a hacer como jerarquías basadas en la calidad, y que si no había pago provocar que la búsqueda de un status dentro de la revista se convirtiera en un aliciente para mejorar.
No me preguntes por el porqué de estos nombres: todos los decidió Víctor Del Real, y en algún momento los explicó en alguna editorial. Al final los suplementos eran otros puntos de inconformidad de mi parte, Víctor empezó a meter al Slam! material que no era tan malo y a pasar a El Gallito material pésimo solo por el grado de simpatía que las personas le inspiraban a Víctor, yo ya empezaba a tener fricciones con el camarada Del Real.

Los suplementos como La Rata Muerta o el Ñiki Ñaki...
¿por qué causas tronaron?
Por la misma causa que tronó El Gallito: inanición.
Se fue acabando el material para alimentarlos.

¿En que lugares se distribuía/vendía la revista en el principio?
Algunas librerías, el tianguis del Chopo. La distribución era limitada.
Al principio Víctor quería que la distribuyeramos vendiendola de mano en mano, se nos pagaba con ejemplares y tendríamos que salir a vocearla a la calle... honestamente me daba una hueva infinita. Después me dí cuenta que es la estrategia que seguían en el partido comunista: ¡Víctor pensaba tratar la revista como si fuera un tabloide de propaganda!
¡Dios mío!

¿Qué es o era Diagonal´s?
El punto flaco de El Gallito era el mismo que el de todas las revistas: la distribución. Diagonal es la distribuidora que Víctor forma con Gerardo Vega para distribuir El Gallito, entre otras cosas. la oficina de Orizaba 13 estaba retacada de saldos de las diversas publicaciones que Víctor Del Real elaboraba.

¿Cómo se logro la distribución por medio de Librerías de Cristal, como o porqué dejó de ser?
Ya estamos entrando a terrenos que quizá te podría explicar mejor el mismo Víctor Del Real... pero trataré de responderte.
A Librerías de Cristal se entra como se entra a todas las librerías, vas y platicas con el encargado, les dejas tu material a consignación y a los tres o cuatro meses vas a ver qué hay para tí, si para entonces los señores han hecho corte de caja puedes felicitarte pues te darán algo, si no... espérate otros tres o seis meses. También se logró algo con DIMSA para distribuir en locales cerrados, y ahí sí fue un logro, pues DIMSA no distribuye con tirajes menores a 5,000 ejemplares, el que tomara una revista independiente que no tiraba arriba de 2,000 significaba que a alguien en DIMSA le gustaba mucho El Gallito.
Entonces, en ese tiempo, con apoyos estatales, con DIMSA y Librerías de Cristal en la distribución... ¿por qué no buscar publicidad y aumentar el tiro?
No lo sé, pregúntale a Víctor Del Real... yo lo único que sé es que me contestó: "Porque entrarle a eso nos va a quitar libertad e independencia", perdón por escribir "libertad" e "independencia" con minúsculas, pero yo hasta la fecha no entiendo qué libertad e independencia se nos iba a quitar, entiendo que se nos iba a obligar a entrar a ciertas reglas de juego, pero si eso significaba la posibilidad de publicar mejor, no veía daño en el cambio. Lo veía mas como una razonable negociación.

¿Quién es Gerardo Vega, porqué él en la distribución?
Gerardo Vega es amigo de Víctor, estaban en la misma célula trostkista. Cuando lo eligió para la distribución pensé: está bien un amigo para un puesto donde necesitas depositar confianza. Pero después al ver la ineficiencia de Gerardo me dí cuenta que era otro gesto de ese curioso nepotismo... y digo curioso porque la distribuidora no dejaba mucha lana que digamos, de hecho era frecuente que Gerardo y sus asistentes desfalcaran los magros fondos de la distribuidora para pagar sus gastos cotidianos, andaban tan jodidos como nosotros.

¿Qué es un Internacional Senior Manager?
Sabes que de pronto me gustaría que ésta entrevista la contestara Víctor Del Real, a mí también me gustaría saber qué quería decir Víctor al poner eso...
Al final Víctor como que no se creyó el cuento de que la revista tendría que crecer, y antes que enfrentar el hecho de que El Gallito en verdad estaba creciendo prefirió reírse del asunto, comenzó a poner como corresponsales en tal o cual país a gente que eran solo amigos, simpatizantes de El Gallito, y sí, eso es cierto, e incluso echaron la mano en el proyecto, también era cierto, pero que en realidad no eran responsables a ese nivel... digo, si hubiera habido un proceso legal en contra de, digamos, nuestro corresponsal en España, ni siquiera el mismo corresponsal hubiera estado enterado de qué se le acusaba si no había leído antes el Directorio de El Gallito. Esta manera de manejar el Directorio me pareció tramposa y poco seria, al punto que me quejé con Víctor y le pedí que ya no me pusiera más en el Directorio. Se negó... entonces lo empecé a chingar por el otro lado: "Si no me sacas, entonces págame"...
-¡No te voy a sacar!
-Págame.
-¡No te puedo pagar!
-Sácame.
-¡No te voy a sacar!
-Págame.
-¡No te puedo pagar!
-Sácame.
Total... acabamos a golpes en una cantina de la calle de Niza. Amargo trago fuimos a compartir en esa cantina Víctor y yo... en fin. Lamento la peda amarga

¿Quiénes son Pablo Quezada y Beto Hernández Jr. y como se sumaron a la labor de la distribución, en que círculos operaban?
Pablo Quezada, alias Yo. Pablo Quezada es un monero de Zacatecas amigo de Víctor, ignoro cómo colaboró en la distribución en Zacatecas cuando era el mismo Víctor quien se paraba la chinga de distribuirlo allá. Beto Hernández era ayudante de Gerardo Vega y al final fue quien se hizo cargo de la talacha de la distribución ante la ineficiencia de Gerardo.

¿Cómo se formaron los vínculos con otros grupos o fanzines de historietas nacionales e internacionales?
De maneras diversas, muchas de esas relaciones las hizo Ricardo Peláez, pero también muchas las hizo Víctor Del Real.
Ricardo hizo muchos contactos pues solía asistir a un Encuentro de Historietistas que Cuba organiza bianualmente, ahí se contactaba con gente de Brasil, de Italia, de Argentina y de diversas parte de América Latina. Al ser en Cuba es de suponerse que no era gente metida en la industria y más bien involucrada con proyectos independientes o asupiciados por el Estado. Del viaje a Argentina Víctor también se relacionó con mucha gente de Sudamérica.
Un rato se logró hacer la pagina web de El Gallito, también por ahí se estaban haciendo vínculos, pero Víctor no creía en el internet y nunca creyó en el potencial de la página, si la hizo fue porque estábamos chingue y chingue y un día se presentó un amigo ofreciéndose a hacerla y administrarla, en ese tiempo nadie tenía computadora y dependíamos de este amigo para ello, al final el amigo resultó que no lo era tanto, se peleó con Víctor y abandonó la página, cuando sucedió eso Víctor me pasó los mails que llegaban al buzón de El Gallito, entre los mails había gente de todo el mundo preguntando dónde comprar la revista, e incluso uno de NORMA EDITORIAL interesada en distribuir El Gallito en España... a decir verdad, creo que estos mails ni siquiera los leyó el camarada Del Real.

¿Entonces fue importante alguna de estas alianzas con otros grupos (como Schizzo de Italia o ACME de Colombia) o pasaron de noche?
Pues no, no fueron importantes porque en verdad no se aprovecharon.
Pasaron de noche. Da coraje cómo somos los mexicanos ¿verdad?

¿Cómo fue que tuvo pegue o proyección internacional la revista?
Era un proyecto legítimo, y eso te acarrea simpatías fieles tarde o temprano. En París me encontré gente que conocía a El Gallito, mexicanos nostálgicos que recibían la revista por correo de amigos que se las enviaban como muestra de las cosas buenas que se estaban haciendo por acá...

¿Que fueron las ediciones de El Gallito?
¿Qué motivo su aparición y la aparición de otras colecciones de narrativa?
Pues otra forma de Víctor para convocar a sus amigos escritores, solo me enteré del libro de Roura porque a mí me tocó hacer la ilustración de portada, de lo demás ya no supe. Cuando Víctor lo anunció pensábamos que publicaría, por ejemplo, recopilaciones de comic de cada autor usando los negativos ya existentes... pero nos equivocamos. Ricardo acabó editando A Fuego Lento, su recopilación, usando dinero de su bolsillo. El gasto no fue tan rudo porque se usaron los mismos negativos de El Gallito.

¿Costó trabajo conseguir los apoyos del FONCA-CONACULTA?
No.

¿Cómo fue?
Se llena la solicitud y si tu proyecto le gusta a quienes eligen los proyectos a apoyar: te lo dan. Sale en el periódico y ya.

Existe el mito de que esas cosas solo las dan si tienes palancas o conocidos. Mira: no dudo que haya parte de las becas y apoyos que asi sean, de hecho lo son, hay unas que se dan por palancas, pero también es cierto que hay apoyos que se dan por legal concurso. Al menos a mí y a El Gallito, los apoyos nos fueron dados sin trucos, ni dobleces, ni mordida, ni influencias, no somos ni parientes ni amigos de nadie influyente. Y hasta la fecha se la siguen dando a amigos que no tienen conocidos ni influencias.

Lo que sí te puedo decir es que mas que ser bueno tienes que saber vender tu idea, saberla promover, por ejemplo, yo nunca dije que iba a hacer un comic, dije que iba a "narrar una historia a través de el uso de diversas técnicas plásticas desarrolladas en una secuencia de cuadros"... y a'istá: beca de pintura. Pero en el caso de El Gallito ni siquiera hizo falta mucha retórica amañada, nomás se presentó el proyecto como un "proyecto cultural" y ya. Este mismo año (2004) le dieron el apoyo de coinversiones a Bernardo Fernández BEF: para hacer una revista de comics: se lo dieron, y le dijeron que no se suelen dar apoyos a proyectos de comic pues suelen ser de muy baja calidad, pero que esta vez hicieron una excepción pues consideraron que su proyecto en particular era bueno, el libro es una recopilación y se va a llamar Pulpo Cómics, y voy a colaborar yo, por cierto. Por eso me cagó cuando Manuel Ahumada recibió el apoyo para entrar al Sistema Nacional de Creadores prometiendo una novela gráfica... me cagó porque en una peda y en plan de confidencia confeso que no iba a hacer mas que pintar, que usó el termino "Novela Gráfica" nomás para que le soltaran el apoyo...

Apoyos sí hay, yo soy testigo y prueba de ello. A quienes no se los dan es porque o no saben proponerlos o de plano son malos. Así de simple.

¿Hubo apoyo$ de otras instituciones o empresas?
Del Gobierno de Zacatecas. Víctor Del Real tenía amigos trabajando en el Gobierno de Zacatecas y a través de ellos logró que le compraran la publicidad de contraportada. Daban muy poco, por lo que entendí. Alguna vez se anunció Opción Sónica, pero era un intercambio, nada en dinero contante y sonante.

¿A razón de que, aunque ya lo sabemos, aparece la publicidad en la revista?
A razón, primero, de que estaba yo chingue y chingue. Luego por necesidad...
Creo que Víctor siempre pensó que le decía las cosas por la sola ambición del dinero, creo que nunca vió en mi intención el objetivo de capitalizar a El Gallito. Cuando hice tratos con Editorial Planeta en la edición de la Operación Bolívar les dije que compraran una página de publicidad en El Gallito para anunciarla. Planeta accedió. No tenía idea de cuánto cobrar por una página de publicidad y le pregunté a Víctor cuánto cobrar. "Cobra lo que quieras y quédate con eso", me contestó. Ahi me quedó claro que no estábamos mirando para el mismo lado. Decidí ya no moverle, me mberrinché y me comencé a distanciar del proyecto.


De repente releo lo que escribo y me doy cuenta de que aún guardo resentimientos hacia el Camarada Víctor... al final hizo lo que pudo, yo no lo hubiera hecho mejor, NADIE lo hubiera hecho mejor. Mis críticas las hago ahora que ya tengo conocimiento de causa, pero en el momento de El Gallito ninguno de nosotros tenía la visión y el alcance que él tuvo, vaya: no sabíamos ni cómo se hacía una revista, yo aprendí mucho de imprentas y negativos con Víctor, de hecho, aunque intuía que las cosas se estaban haciendo equivocadamente nunca pude argumentar nada coherentemente, y eso me restó puntos para convencer a Víctor. Si Víctor hizo las cosas por sus tompiates también fue porque de atenerse a nuestra impericia y novatez El Gallito se hubiera quedado inmóvil, estancado.
No creo que la estrategia de Vic haya sido equivocada, quizá le pasó lo que le pasó a toda la izquierda en México: justo cuando creían que iba la suya, justo cuando parecían que iba "la imaginación al Poder", justo entonces les cambiaron la jugada: aparecieron las computadoras... el internet... el fin de la Galaxia Guttemberg... los medios impresos dejaron de detentar algunos privilegios que solo ellos detentaban... en éstos procesos también han ocurrido algunas tragedias domésticas: El Maestro Agustín Tinajero, nuestro negativero de confianza se ha quedado sin trabajo, El Pibe, nuestro tipista acabó rebasado y desplazado por el Quark XPress y los programas de autoedición... yo mismo, mi filosofía al salirme de El Gallito era ¿para qué discuto con Víctor si puedo editarme yo mismo?. Debe ser durísimo después de que creías tener en tus manos la herramienta ideal para cambiar la parte del mundo que te toca, darte cuenta de pronto que... ya es inútil.
Recuerdo que una vez en una entrevista a La Jornada dije que el comic ya iba de salida, al dia siguiente, cuando Vic leyó la nota me recibió indignadísimo. Yo no entendía por qué y se lo preguntaba hasta que por fin estalló: ¡Es que estás diciendo que todo lo que estamos haciendo vale verga!
Pues quizá no valía verga en ese momento, pero a mí siempre me quedó claro que El Gallito era un proyecto transitorio, que el mundo va en movimiento y nos arrastra sin remedio.


¿Que sucedió para que no se renovaran los apoyos o no llegaran otros más?
Por mi parte, los deje de pedir.
Por parte de El Gallito, como que empezó a dejar de ser novedoso como proyecto a apoyar.
En lo personal, si yo hubiera sido jurado y veo que en el currículum de la revista ya hay varios apoyos pero la revista sigue igual, en papel revolución, sin aumentar páginas... yo si le daba gas. Una cosa es un apoyo: otra cosa es un subsidio.

¿Sabes quiénes son Teresa del Conde y Rafael Tovar?
¿Hubo confrontación con estos tipos durante la vida de la revista?
¿Cómo que quienes son? ¿No sabes quiénes son o es capciosa la pregunta?...
¿Para El Gallito como proyecto quieres decir?...
Ojalá sea capciosa la pregunta, si no sabes quiénes son déjame decirte que deberías saberlo, nunca hagas esta pregunta en una reunión de gente involucrada en la cultura... a menos que no te importe pasar por ignorante.

Teresa Del Conde ha sido Directora del Museo de Arte Moderno y en el mundillo de los artsitas es famosa por su conservadurismo y es acusada de népota. Aquí abajito Teresa Del Conde participa en un programa de Discutamos México donde habla acerca de Arte Contemporáneo en México:

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Y aquí Cuahtémoc Medina en el proyecto "Pase Usted"...

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Rafael Tovar y de Teresa fue el Director de CONACULTA desde que se fundó en el sexenio de Salinas y se mantuvo al frente de él hasta que lo sustituyó Sari Bermúdez en el sexenio de Fox. Para Víctor la Del Conde y Tovar eran como enemigos de clase. Pero yo creo que eran como los gigantes del Quijote. Hasta donde yo sé, no hubo confrontación directa con ellos, solo críticas desde las editoriales.

¿Por qué?
Porque no les interesábamos. Es más, creo que si les preguntaras qué es El Gallito, dudo mucho que sepan de qué les hablas.

¿Quién y bajo qué criterio se buscaban a los anunciantes? Me refiero a los anunciantes como Opción Sónica, Discos Lejos del Paraíso, Nexos, Radio Educación y al parecer publicidad de gente que colaboraba con la revista, ¿Por qué esos anunciantes? ¿O era otro asunto que solo competía a Víctor Del Real?
Solo competía a Victor ese asunto, y son anuncios que no se pagaban en la revista,
se ponían ahi como parte de los intercabios.

¿De qué tipo o cómo fue la participación del Tianguis del Chopo?
Pues se suponia que iban a ayudar a distribuir, pero al final solo se acabó vendiendo la revista en el tianguis, a través de El Muni, amigo de Victor.

¿Cómo fueron los últimos números de la revista?
¿Cómo fue la participación de los miembros fundadores en los últimos números?
No lo sé muy bien, yo ya me habia desentendido por completo. Aparecia en el Consejo Editorial, pero nada más, yo ya no queria saber nada de El Gallito... recuerdo algunas editoriales con mensajes entre lineas de Víctor hacia mí... como si fueramos una pinche celula comunista.

¿El Gallito Comics se acabo por...?
Inanición. Dejó de haber material que alimentara la revista. Al final recuerdo que hubo colaboraciones hasta de Davico, un monero de muy poca monta que publicaba en la mas floja etapa de las Histerietas de La Jornada, que ya se me hizo caer muy bajo.

¿Qué tanto afectó a la publicación de la revista las crisis económicas sexenales?
Lo normal, lo mismo que afecto a cualquier ciudadano, las cosas se dificultaron, pero el mundo no se detuvo.

¿Cómo se formo cada uno de los miembros (consecuentes) (del consejo editorial)?
Otra vez no entiendo... a qué te refieres con “consecuentes”.
Ahora bien... de formación academica: yo soy autodidacta, no del todo, pues he tenido diversos mentores aunque de manera informal, Victor es uno de ellos.

¿El Taller del Perro es una escisión, es heredero o es algo paralelo a El Gallito?
Yo quiero verlo como un heredero. De hecho pienso que el TDP arrancó con el capital moral y de trabajo acumulado en los años de El Gallito.

¿A razón de qué o por quién surge el Taller del Perro [TDP]?
La idea de un tener una sede era vieja entre nosotros, siempre pensamos en un lugar para reunirnos a trabajar y cotorrear. Desde El Golem intentamos tener una sede, un amigo mío, abogado, nos prestó el sótano de su oficina en la Colonia Roma, un lugar infame, las paredes sudaban por la humedad, desde luego no amarró el sitio. Durante el tiempo en que duró El Gallito, Víctor nos ofreció las instalaciones de Orizaba 13, donde él, Rogelio Villarreal y Chema Espinaza tenían una oficina compartida. Rogelio editaba La Pus Moderna, Chema trabajaba en Tierra Adentro y editaba libros de poesía. De hecho yo sí me fui ahí a trabajar con Víctor para hacer El Gallito, Rogelio Víctor y yo convivíamos diario, y ahí, ayudando a Víctor y al Roger ví cómo se hacía una revista, desde su planeación en el manuscrito hasta la impresión... para mí esa experiencia sí fue un taller, un taller de edición, junto con ellos y Miguel Ángel DaVila, quien era un diseñador que trabajaba en Excelsior y ayudaba a Víctor a parar la tipografía de El Gallito, aprendí varias cosas del oficio... también me tocó ver ahí el proceso en el cual el oficio editorial comenzó a ser profundamente revolucionado por el uso de la computadora... pero eso es otra historia.
Retomando la respuesta: el principal promotor de la idea de los talleres fue Ricardo Peláez. Antes que autor, Ricardo es un docente, es hijo de profesores y su mujer también da clases: vive rodeado de docentes. Desde que conocí a Ricardo él siempre manifestó su intención por enseñar a otras personas a hacer historietas, y siempre nos invitó a participar con él. El primer taller que recuerdo lo dimos hace como 10 años en la ENAP, fue la primera vez que ví aplicada la idea de enseñanza que tenía Ricardo, no me gustó mucho, era muy tradicional, muy de maestro y alumnos. Una de las cosas por las que abandoné la escuela a los 18 años fue esa forma de enseñanza que me reventaba los tompiates, siempre soñé con algo mas dinámico, Ricardo Camacho sintió que le faltaba algo al asunto, y se aplicó con el material didáctico, Pepe era un mero observador al principio, pero mucho mas adelante se reveló como un excelente desarrollador de material didáctico para niños, a partir de ahí se le fueron aportando cosas a la idea primigenia de taller que tenía Ricardo, funcionábamos como un equipo, es difícil decir qué cosa se le ocurrió a cada quién, había veces que algo se nos ocurría a todos al mismo tiempo por separado, otras veces alguien proponía algo y los demás se lo apropiaban, trabajábamos en conjunto, pero la médula espinal de ésta idea siempre fue Ricardo Peláez. Estos son los gérmenes del taller, esta antañosa idea fue la que nos hizo sobrevivir al naufragio de El Gallito.

¿Cuál era el espíritu o fin último que le dio origen al TDP?
No lo sabemos de bien a bien, a veces platico con Pepe Quintero de ésto y no acertamos a tener claras las cosas en este aspecto. Al final creo que era solo el simple afán de estar junto con los amigos, con la gente con la que podías platicar de comics, de política, de las cosas que nos interesaban sin sentirnos bichos raros. Teníamos un discurso que manejábamos hacia afuera, el que nos ayudaba a responder entrevistas y a presentarnos ante instancias oficiales, decíamos ser un Colectivo de Resistencia Cultural; en Francia nos dieron una definición que nos gustó, alguien en una presentación nos definió como un "Laboratorio de Resistencia Cultural", nos sonó bien, sentíamos que nos acomodaba y además se oía chingón: "Laboratorio" de labor y experimento, "Resistencia" palabra que nos evocaba nuestro paso por El Gallito y que nos ponía en un espectro contracultural en la escena del comic en México, y "Cultural" que nos perfilaba como interesados en actividades que se orientaran a la formación de autores y lectores... nos agradó y tomamos brevemente ésta bandera como consigna...
Las cosas fueron bien hasta que empezamos a crecer, comenzaron a surgir oportunidades de crecimeinto y la exigencia de formalizarnos en nuestros métodos de operación y objetivos, y justo ahi comenzaron a aflorar nuestros fantasmas personales y acabaron obstruyéndolo todo: diferencias de personalidad, políticas, de conceptos y estrategias terminaron dividiéndonos... ahí es donde creo que lo del "Colectivo de Resistencia Cultural" era solo un slogan, si no pudimos rebasar nuestras diferencias para hacer formalmente un "colectivo" es porque ese no era el fin útlimo después de todo. Eramos solo un grupo de amigos que pudieron estar juntos mientras no existiera un compromiso formal para estarlo... cuando esa formalización comenzaba a hacerse necesaria todo tronó.

¿Cómo operaba el TDP en tus primeros días como miembro o bien sabes algo de cómo operaba el TDP cuando empezaba?
Siempre operó como un colectivo muy elemental, cada quien tenía su chamba por separado y ganaba hasta donde podía, pero los gastos del lugar, la renta, la luz, el teléfono, se repartían en partes iguales. cada quien llevaba sus cosas, sus mesas, sus libros, y las cosas de uso común como el stéreo o la estufa se compraron en conjunto, otras se aportaron libremente en la medida de las posibilidades de cada quién.

¿El TDP funcionaba como semillero de historietistas o como qué cosa o cosas?
Pues era una de las ideas. También queríamos poner una tienda de comics donde se vendiera lo nuestro y de paso libros y música de cosas que nos gustaran pero que eran difíciles de conseguir en México, queríamos una biblioteca y galería para dar a conocer libros y originales que de otra forma no se hubieran conocido nunca, queríamos una especie de cyber-café donde eventualmente se dieran breves cursitos de Photoshop, charlas con profesionales, conferencias, presentaciones de libros, queríamos una pequeña escuela de historietas que funcionara de semillero, queríamos un número de estudios donde pudiéramos producir comics, e incluso algunos dormitorios para invitados internacionales... de alguna manera, muy precaria manera, todo esto lo fue aquel depertamentito de la Portales. Nuestra ensoñación fue escalarlo a nivel institucional, pero solo fue eso: una breve ensoñación.

¿Qué se hacia dentro o fuera del TDP como fomento a cultura de la historieta?
Muchas cosas, todas las que se nos ocurrieran y las que nos salieran al paso. La mayoría era atender invitaciones al interior de la república... ya que la gente nos iba conociendo nos iba invitando. También echábamos la mano en la organización de eventos y a donde quiera que eramos invitados a participar siempre proponíamos algo que nos permitiera expandir nuestro espacio para que la gente sintiera que la historieta pesaba: en la CONQUE hicimos carteles y organizamos talleres y exposiciones, en en la FILIJ se hizo una instalación además de los talleres para niños... en fin, que nos apuntábamos a donde fuera.

¿Cuál fue el total de publicaciones bajo el sello TDP o qué objetos, publicaciones o parafernalia, puedo considerar bajo el sello del perro?
Puedes considerar bajo el sello del TDP lo que tenga el sello del TDP... del número, no recuerdo.

¿Quiénes eran parte del TDP originalmente y si sabes a quienes se puede considerar miembros eventuales, random u honorarios? ¿Acaso el TDP dio para eso?
Originalmente: Pepe Quintero, Frik, Ricardo Camacho y Ricardo Peláez.
Posteriormente me integré yo.
Miembros eventuales... los llamábamos "satélites", pues eran como satélites: orbitaban alrededor del TDP sin ser parte de él, y como los satélites: orbitaban elípticamente, a veces estaban muy cercanos y a veces lejanos, entre los satélites contábamos a Patricio Betteo, Oswaldo Cortéz, Rodrigo Ponce, César Evangelista, Ernesto Priego, Pepeto... mh, es de los que me acuerdo maomeno...

¿Sabes cuándo fue la fecha exacta cuando inicio operaciones el taller del perro o cual fue la fecha cuando tú te sumaste al TDP?
No... ni tampoco el año... haciendo cuentas creo que fue por a'i del 98... Ricardo y Pepe tienen mas presente la fecha. Cuando se inició el TDP yo andaba en una etapa muy mamona, pensaba mucho en el dinero y creía firmemente en el individualismo, recuerdo que justo cuando me llamaron para avisarme que ya había depa para el taller les dije que siempre no, que me rajaba y los dejé colgados con mi parte... no sé ni cómo me recibieron de nuevo, la fecha en que entré tampoco la recuerdo exactamente, pero creo que fue en el 99.

¿Cómo se decidía la formación contenido de las publicaciones en el Taller del Perro?
Era fácil, si nos gustaba y había dinero para ponerle, lo publicábamos. No había para mas.

¿Como distribuían o con quién distribuían sus productos?
Con nadie, con gente que llegaba y se ofrecía a vender nuestras cosas, mucho lo vendíamos en convenciones, la CONQUE era el ingreso fuerte. Hubo un rato que mándabamos paquetes a librerías de provincia, pero luego era muy difícil cobrar, hubo gente que se quedó con nuestro dinero.

¿El TDP desapareció por...?
Porque se estancó, ya no había para dónde avanzar, y no estábamos preparados para las nuevas rutas que se abrían, no estábamos preparados ni para entenderlas y mucho menos para afrontarlas.

¿Por qué escoger el camino de la independencia con falta de recursos y no trabajar en otro campo más lucrativo?
Buena pregunta... cuando me la conteste te diré a qué conclusión llegué.

¿Tuvo algo que ver su formación con los aciertos y los riegues dentro de la trayectoria de ambos proyectos?
Desde luego, creo que primero que nada nos afectó la falta de disciplina. Y la disciplina la adquieres en la escuela... en teoría: porque actualmente la escuela no da ni para disciplinar a nadie.

¿Tuvo que ver algo la postura política de cada uno con la formación y/o permanencia en los proyectos?
Por supuesto, al principio compartíamos lecturas, visiones del mundo y desde luego posturas políticas. Y al final caundo los proyectos ya van decayendo lo primero que empieza a hacer agua es la postura política.

¿Podrías dar un ejemplo de aquellas diferencias?
Vaya, que si puedo dar ejemplos... mira, solo te diré que siempre fui considerado el ala derechista del TDP... y puede ser: siempre el discurso de "todo para todos" me ha parecido muy demagógico. Aunque cuando uno habla de política primero hay qué entender qué entiende cada quien por cada concepto para no caer en necedades. Puedes poner a los tres sabios mas sabios del mundo a hablar de democracia, pero si estos tres sabios tiene una idea distinta de democracia nunca llegarán a un acuerdo aunque hablen de lo mismo.
Un ejemplo de diferencias políticas:
Recuerdo que cuando entré al TDP les dije a todos que no debíamos permitir las visitas, que teníamos que ser exclusivos al respecto, es decir, que deberíamos excluir a la gente para mantenernos productivos: ésto les pareció bochornoso, todos querían un taller de puertas abiertas donde cualquiera pudiera llegar, tomar un libro, hacer preguntas... era muy lindo, pero un dia llegas cansado, tienes un chingo de trabajo por hacer y te esperan tres chavos para entrevistarte, Ricardo le enseña a otros dos cómo usar la plumilla y encima llega una fan de Pepe que es madre de un escuincle gritón... y tienes qué atenderlos... cuando terminas ya se hizo noche, acabas mas agotado que nunca y tienes que ponerte todavía a trabajar para entregar por la mañana... yo siempre he pensado que el acceso a ciertas cosas debe ser obligatoriamente exclusivo y elitista, y así pensé que debía ser el TDP, y así pensé que debía ser El Gallito, solo que en El Gallito lo que no me gustaba eran los criterios de exclusión.
Al final el mismo Ricardo aplicaba criterios de selección para los talleres: "mínimo que sepan dibujar", decía. Pepe comenzó a correr gente o de plano a no abrir la puerta del taller porque no lo dejaban trabajar... para mí la democracia no es darle todo a todos, sino darle la misma oportunidad de tenerlo todo a todos: quien no la aproveche: que se chingue. Pero también hay que ser selectivo en a quién darle oportunidades, hasta la fecha no me explico en la UNAM por qué se le da oportunidad de hacer una carrera a quién lleva un historial reprobatorio, y cuando llega alguien del IPN con un historial impecable se le somete a un trámite burocrático espantoso, para mí eso es solapar a tus hijos idiotas: le das la oportunidad a tu hijo por ser tu hijo, no porque sea alguien que haya ganado esa oportunidad: si eso no es nepotismo ¿entonces qué es?... pero concentrémonos en el TDP.

¿Hubo un proyecto grupal y otro personal durante la duración de alguno de los dos proyectos?
De hecho siempre se incentivó que cada quien desarrollara un proyecto personal a la par de las labores en el TDP, nos la psaábamos chingándonos: "ya ponte a dibujar tu chingadera"... pero al final nada ni nadie logró sacarnos de nuestros respectivos marasmos.

¿Crees que hubo un antes y un después de El Gallito y del TDP?... Vamos: en perspectiva: ¿Crees que hubo un antes y un después, para ti y para la historieta independiente que se hace en México?
Para mí sí, pero era hasta lógico, los proyectos duraron lo suficiente como para que tu vida te cambiara radicalmente de cuando empezabas al momento en que terminabas. Cuando comencé en El Gallito vivía precariamente de los diarios, cuando acabó yo ya tenía un libro y era un ilustrador independiente involucrado con proyectos para el Papalote Museo del Niño, El Gallito siempre fue un picaporte importante. Aunque mi antes y después, mi parteaguas, como dicen por a'i, en sí es la Operación Bolívar. Ahí sí sentí que mi vida fue tomando rumbo.
Si fue parteaguas para la historieta independiente, pues no creo, no ví que lo que se hacía alrededor nuestro sufriera algún cambio, y no veo por qué debiera haber cambio alguno, para modificar la situación de cualquier proyecto independiente en México hace falta modificar la estrcutura socioeconómica del país, si esa estructura no cambia solo se puede hacer lo que hicimos desde el inicio: resistir... aguantar... no morirte... simplemente sobrevivir.

¿Consideras que fue creciste como autor en ese tiempo (entre 1991 y el 2002) y que de no haber pasado por ambos proyectos no tendrías el rumbo que agora, si agora tienes?
Desde luego que sí. Pero a veces pienso... si hice la novela fue más gracias a la beca, El Gallito solo me dió la sensación de que pasara lo que pasara se publicaría, me dió confianza y la sensación de que el trabajo no iría a parar a la nada... y también me dió el acicate para no dormirme en mis laureles, cuando la beca acabó yo apenas tenía dos terceras partes de la novela. El Gallito y el contacto con los lectores que a través de él tenía me acicateó para que siguiera hasta el final aún sin beca. En el TDP lo que obtuve fueron conecciones, el ser parte de un proyecto tan carismático me trajo contacto con mucha gente... posteriormente desarrollé cosas, pero no fue partiendo desde el TDP, sino que esas cosas acabaron fortaleciendo al TDP... es una pregunta medio filosófica ésta, a fin de cuentas el rumbo lo define el camino y El Gallito y el TDP fueron parte de ese camino: ¡Claro que definieron mi rumbo!

La trayectoria de ambos proyectos reflejan las dificultades para mantener la independencia financiera y de opinión en la historieta, ¿crees que sirven bien para evidenciar los límites y los alcances en la definición del comic independiente o de autor a finales de los noventas y principios del nuevo siglo?
¿La independiencia financiera? Sí, puede ser, aunque no creo que haya habido dificultades. El Gallito tuvo oportunidad de capitalizarse y hacerse un proyecto rentable, e incluso, si lo que cuenta Víctor es verdad, logró que los anunciantes la buscaran, cosa que es muy difícil y no se da diario, pero el mismo Víctor presumía que les colgaba el teléfono no sin antes tirarles una perorata sobre la Independencia y la Libertad de Expresión. Víctor me contaba eso con orgullo, a mí solo me repugnaba su palurdez... en el TDP hubo problemas financieros, pero la verdad se debían en gran medida a que era un proyecto embrionario y había que inyectarle recursos, me cansé de decirle a Pepe y a Ricardo que cobraran más por su trabajo, siempre cobraron poco. La vez que logré amarrar un proyecto para cigarros Camel, Ricardo consideraba inmoral trabajar para una cigarrera trasnacional, en lo que me fui a París un par de meses y regresé ya todos estaban peleados y el cliente no quería saber nada del taller, para Ricardo no era yo mas que una puta que se bajaba los calzones y a todo decía que sí... puede ser cierto, pero de cada serie de 6 dibujos llegué a cobrar hasta 300 000 tomando en cuenta lo problemático del cliente... con una racha así, en un año podíamos arrancar el proyecto de tienda y distribuidora del TDP, pero se pensó que eso era prostituirse... tal vez sí, puede ser. En un momento pensé proponer un comic en las cubiertas de cajetillas de Camel y que se le diera crédito al TDP, esa serie serviría para formar un fondo común para arrancar el TDP como una microempresa, pero desde luego ya no hubo ni tiempo para ello: nos desintegramos. Ahora me han estado llamando de Camel para seguir el proyecto, les he dicho que no: ahora me interesan ya otras cosas.

¿Independencia de opinión? En todo el tiempo que he trabajado haciendo comics nunca he recibido reprimenda alguna, ni por instancias gubernamentales, ni por ONG's ni por individuo alguno. Operación Bolívar no ha sido criticada desfavorablemente por nadie. Una vez Víctor Del Real y Rogelio Villarreal recibieron sendas cartas de SEGOB pidiéndoles que le bajaran a la pornografía y a la aplogía de las drogas... hicieron caso omiso y no volvieron a recibir otra carta. Personalmente no conozco a nadie que le hayan cerrado la revista por censura.

¿Dificultades para mantener la independencia financiera y de opinión en la historieta?
No las veo por ningún lado. Sí, las enseñanzas que recibí de ambos proyectos sirven para evidenciar los límites y los alcances en la definición del comic independiente o de autor a finales de los noventas y principios del nuevo siglo... pero no desde la óptica de las "dificultades para mantener la independencia financiera y de opinión en la historieta": eso es demagogia.

Asociaciones en una palabra o entradas para disertaciones más pesadas:
Gallito Comics, historia
Taller del perro, muerto
Víctor del Real, camarada
FONCA-CONACULTA, un paro
RIUS, Maestro
Dave Mckean, Maestro
MAD, Secundaria
Bronca, pasado
Ric Camacho, pasado
José Quintero, carnal
Ric Peláez, coraje
Frik, enano
Patricio Betteo, niño bueno
Trabajar para una editorial gringa, training
La historieta mexicana independiente, nada
Los que hacen historieta, náufragos
La narrativa grafica secuencial, proceso
Comic o historieta, cadaver
Chaf y Queli, infancia
Leonel Arcángel, yo






Estas son preguntas que hago a partir de lo que has dicho/escrito:

¿Cuál fue la fecha o el número en que te saliste del El Gallito?
¿En que número te sacaron?
Nunca me sacaron, yo me salí. No recuerdo bien la fecha ni el número, pero si releo las editoriales te lo puedo decir, Víctor enviaba puntualmente mensajes entre líneas.

¿Quién escribía los editoriales de la revista?
Aunque lo supongo pero dime quien, por favor.
Pues Víctor. Al principio nos las daba a leer por si objetabamos algo, pero a mí, honestamente las editoriales me dan hueva, si la revista no habla por si sola entonces ¿pa’que chingaos la haces? Pero a Víctor le gustaba mucho saludar a los cuates desde ahí.

Entonces si digo que Víctor Del Real armó su proyecto de revista de resistencia cultural a partir de la inquietud de una bola de novatos, o sea ustedes, creadores en aquel entonces, no estoy diciendo una mentira ¿o hay algo más que matizar?
Ah, cabrón... dicho asi suena muy ojete: pero... si, creo que esa es la verdad... pero sí, hay que matizar.
Mira, por diplomacia yo le cambiaria el pronombre posesivo “su” por el indefinido “un”, nomás para que Víctor no apareciera como el ojete gandalla que se aprovecha de la candidez de los jovenes moneros, porque tampoco fue así. Además creo que es lo mas sano para la historia, despues de todo, en parajes tan yermos como Mexico hacen falta Víctores Del Real que saquen adelante las cosas, a fin de cuentas siempre hay un roto para un descosido, y la tozudes de Víctor era una forma de compensar nuestra dispersion y falta de compromiso.

¿Tienes tiempo para extender esa reflexión tuya respecto a la dignificación del discurso local, que tuvo a bien llamar Eric List, discurso Guadalupano, aún esta vigente o como me imagino ha cambiado?
Está cambiando... y es que cada vez me cuestiono más sobre la pertinencia de mantener un nacionalismo tan ramplón. Tampoco estoy del lado de la ramplona postura de Eric List, nada de eso. Solo veo y reviso... las culturas mas dinámicas tienden a integrar los discursos externos y apropiárselos, los mismos gringos han tenido sus momentos mas brillantes cuando ponen a crear a sus inmigrantes, los japoneses basan sus estrategias de producción en los modelos norteamericanos y les añaden su variante local, hay que ver a los chinos con su especie de comunismo capitalista... los romanos se desarrollaron tomando de base y modelo a los griegos y los griegos a su vez integraban a su panteón a los dioses de todos los pueblos, eran enoteístas... creo que estamos en una etapa histórica en la que nuestro nacionalismo es un gran obstáculo, pero decir esto es como cuando digo que soy ateo: la mente simple del resto te pone automáticamente en el lado opuesto: ¿Eres ateo? entonces estás del lado del diablo. ¿Dices que el nacionalismo es un estorbo? entonces eres malinchista. La gente te pone solo en un extremo o su opuesto, es incapaz de pensar en que las cosas pueden ser no totalmente negras o blancas, se les dificulta pensar en gama de grises; olvídate de los colores...
Aún es muy nebulosa la reflexión que tengo al respecto de todo ésto. La figura de la Malinche me parece fascinante.

¿No empezaste a dibujar historieta por la convocatoria de Bronca o si?
Sí. Me ruborizo al admitirlo, pero sí.

Algo has mencionado en el monólogo del Gorila respecto a la decadencia de la historieta, pero precisemos, ¿Se está extinguiendo, según San Lobo, la historieta en todo el mundo, su mercado ha sido completamente abarcado por otros entretenimientos?
No, no, no... no voy a entrar en esta discusión hasta que no te hayas leído mínimo La Tercera Ola, de Alvin Toffler. Me da hueva empezar de cero.

Edgar Clement dice:
"con autofinanciable me refiero a que cada quien recibiera pago por su trabajo y que la revista no dependiera ni de subsidios ni apoyos mas allá de sus ventas y la venta de publicidad si fuera el caso. Aunque actualmente aún cumpliendo con estos factores todas las revistas enfrentan problemas para su subsistencia, incluso las que pertenecen a grandes consorcios."
¿A que otros factores es que las publicaciones enfrentan problemas para sobrevivir, aún las de editoriales grandes, imagino Editorial Televisa?
Al factor primordial, la gente esta dejando de leer. La que tiene dinero prefiere leer en intenet, y la que no se esta desalfabetizando a pasos agigantados ante el desmantelamiento de la educacion pública, pero básicamente a que... léete La Tercera Ola, de Alvin Toffler.

"Alguna vez se anunció Opción Sónica, pero era un intercambio, nada en dinero contante y sonante".
¿Qué debo de entender por intercambio?, ¿Era lo mismo con Discos Lejos del Paraíso y el resto de anunciantes de este tipo, Tower Records, Némesis, La Pus Moderna, etc.?, No sé por quee lo dices, quiza Victor podría responder mejor a estas preguntas...
Pues sí, el respondería mejor, pero solo te voy a decir una cosa: de todos los anunciantes de El Gallito el factor común es que ninguno tenía una relacion mercantil con la revista, siempre estaba involucrada una amistad de Víctor en las instancias anunciadas, en Opcion Sónica y Lejos del Paraíso creo que estaba Monsalvo, en Tower es cuando estaba Rodrigo Farías Bárcena, Némesis pues era el changarro de Gerardo antes de ser Diagonal’s, o al reves, ya no me acuerdo, en La Pus Moderna estaba Rogelio Villarreal, y asi, sucesivamente. Y eran intercambios: yo te anuncio, y tu a cambio me distribuyes junto con tus discos, por ejemplo, o a veces era nomás de cuates. No era una venta real de espacios. Y los anuncios gubernamentales, pues como todos los anuncios antes de Fox, la gente del gobierno se las da a los conocidos como parte de sus políticas clientelares, no porque le interese el impacto mediatico.

Preguntas fuera de la entrevista:
Cuándo hablabas de los cubanos y el comunismo mencionaste el Periodo Especial, ¿que es Periodo Especial?
Es el eufemismo con el que Fidel Castro bautizó a la economia de guerra que impuso en Cuba luego de que se cayo el bloque comunista y se quedaron colgados de la brocha, sin Papá URSS y con el bloqueo comercial impuesto por los USA... de hecho, oficialmente aún siguen en Periodo Especial, y digo oficialmente porque la isla se esta convirtiendo a lo que Trostky llamo Capitalismo Salvaje a traves del mercado negro, solapado y controlado desde luego por Fidel...
Pero no se lo digas a nadie: Cuba sigue siendo comunista... Patria Libre o Muelte, Venceremo!

¿SE TEORIZABA ACERCA DE LA HISTORIETA DENTRO DEL TALLER, DE QUE FORMA?

¡Vaya que se teorizaba!
En el TdP eramos básicamente bichos teóricos, intelectuales, todos llevábamos nuestros libros y los poníamos en el librero, los leíamos y luego los comentábamos, los cotejábamos con nuestras realidades y los volvíamos a discutir, acuñábamos nuestros puntos de vista y los defendíamos… era bonito, se parecía a esas descricpiones que se hacían de las Aacademias griegas. La colección mas grande de libros de teoría del comic era de Ricardo, Pepe se la bebió. Pepe y yo nos pasábamos noches completas discutiendo, seguido nos amanecíamos.
En el Foro Monos y Moneros que organizaba Carlos Campillo de Monterrey me aventé un chorototote sobre teoría de la evolución del comic al que bauticé como Monólogo del Gorila, está inconcluso, quizá algún día lo finalice. Me atoré en la parte en que el comic salta de la gráfica estática secuencial a la gráfica cinética, es decir, al dibujo animado y mi idea apunta a ver al comic y la ilustración como parte de un proceso de la evolución del lenguaje que busca la transmisión de ideas sin pérdida de información. Si termino este capítulo del paso del comic a la animación es porque yo también ya estoy haciendo animación. Ojalá lo termine.

¿Además de la historieta, qué más ha alimentado tú trabajo como historietista?

El cine, definitivamente el cine, pero también la literatura… la música.
Armo el universo de Operación Bolívar a partir de dos obras literarias y un detonante musical.
Las dos obras que me dieron la carga emotiva son:
1. Un cuento breve de Howard Fast que se llama “El general derribó un ángel”, y…
2. El cuento del hombre alado que cae a tierra que escribe García Márquez, y cuyo nombre no recuerdo, y que aparece en el libro aquel de “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada”
El detonante es una rola de Silvio Rodríguez que menciona a “un ángel interrogado”, con la imagen de los ángeles contaminados de terrenalidad que ya traía se me hizo cagado pensar en un ángel interrogado por un judicial… y de ahí salió el resto: ese cuadro donde el Judicial Román le da una “calentadita” a un ángel la puedo considerar como la imagen primigenia de mi discurso.
Del cine me alimenta Blade Runner, como a mucha gente de mi generación no escapé a su impacto. De hecho he pensado muchas veces en Blade Runner como una alegoria cristiana: Tyrrel es Dios, los replicantes rebeldes los ángeles caídos y Deckard es Cristo y es Adán: Rachel su Eva y así sucesivamente encuentro relaciones infinitas a nivel simbólico. Blade runner para mí es una obra perfecta… y generacional: dudo mucho que les diga algo a las nuevas generaciones.

El proceso en el cual el oficio editorial comenzó a ser profundamente revolucionado por el uso de la computadora es otra historia que tiene que ver con la tercera ola y todo este desmadre de la brecha frente a la que estamos… ¿Estamos hablando de lo mismo o no?, ¿es parte de esa otra historia que dices?

Así es.

¿Hacia donde estas apuntando ahora?

Aún no lo sé. Lo que sí te puedo jurar es que NO es hacia la ilustración, creo que esa es una etapa y que ya la pasé, regresar ahí para mí sería eso: regresar, un retroceso.

Sobre la censura: no me refiero a la censura de Gobernación, me refiero a la libertad de tratar temas que no venden en la lógica de la historieta industrial, o a poco era muy chido no estar de acuerdo con que no publicaran algo muy de autor en Ejea y que te dijera “Si no te gusta vete, aquí nada más funciona así”, a eso me refiero con libertad de opinión, el Gallito se publicara fuera de sus estándares.

Ya, ahora entiendo tu punto.
Pues mira… Pienso que si trabajas para un patrón es para hacer lo que el patrón mande. Si trabajas prestando un servicio lo haces para servir a quien lo solicita, no a ti, tú solo cobras lo que te parece justo por tu servicio y ya.
En todos los periódicos, en todos los medios hay censura: a todos los moneros les rebotan cartones, y es porque tienen que respetar los límites del medio para el que trabajan. A mí me censuraron varios cartones en Excelsior, pero no lo sentí como censura: al final si había un pedo se lo iba a echar Exclesior, no yo: Excelsior tenía que cuidar sus intereses, Excelsior tiene su línea editorial y sus compromisos con grupos de poder y tiene que cuidarlos, forma parte de su supervivencia, mi compromiso era COLABORAR, es decir: TRABAJAR JUNTO con Excelsior: prestarle un servicio y mi servicio no tiene porqué dañarlo: si no me gustaba, pues me voy del diario. Me he salido de muchos proyectos así: les digo “no me gusta su línea editorial, no quiero colaborar con ustedes”… y chao.
En EJEA se me pusieron las reglas desde el principio: llevé mis cartones y me dijeron “Dibujas muy bonito, pero no queremos arte, queremos 90 páginas al mes, si quieres trabajar aquí tendrás que adaptarte a la forma como trabajamos”, y yo dije “¡Adelante!”
Trabajé para MARVEL, y había censura… ¿hacia mí?… No, la censura es la autocensura de cada medio, a mí no me censuran nada porque yo estoy haciéndoles un trabajo, mi libertad de expresión está determinada por mi cliente: al cual yo atiendo bajo MI DECISIÓN y RESPONSABILIDAD…
En El Gallito Víctor me censuró… (me caga la palabrita: en vez de “censurar” vamos a decir: “rechazar”) En El Gallito Víctor me rechazó cosas de diseño gráfico, por ejemplo y estaba en su derecho: él era el que sacaba adelante la revista y él determinaba sus criterios, en otras revistas me han rechazado el estilo, en otras el contenido... ¡Pero joder! ¿por qué aceptar eso?
Pues por la simple razón de que mi subsistencia DEPENDE de lo que ellos me paguen y/o del espacio que me otorguen, es decir: soy un autor DEPENDIENTE.

¿Quiero libertad?
Entonces trato de hacerme un autor INDEPENDIENTE.
¿Y cómo hago eso? ¿Le reclamo a mi patrón? ¿Le hago una huelga?
No, me pongo a chingarle para mí y por mi cuenta.
Cuando trabajas para un cliente o patrón la libertad de expresión NO es un derecho, es solo una circunstancia de trabajo, si existe: bien, y si no: te adaptas o te vas.

La izquierda nos inculcó la idea de que ciertos derechos universales eran obligaciones patronales, pero no todos lo eran: el que los patrones asumieran los derechos de sus trabajadores era parte de una opición administrativa, no una obligación a la que el patrón tuviera que apegarse sin opción alguna, las organizaciones de trabajadores logran presionar al patrón para otorgar diversos derechos gracias a la exigencia organizada… al final esa exigencia acabó formando sindicatos charros, pero eso es otra discusión. Por lo pronto creo en la libertad como una circunstancia de mercado, y como toda circunstancia de mercado es propiciada por el entorno: si en el entorno no existe la libertad hy que crearla o cambiar de entorno.

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Entonces ¿Desde que óptica las enseñanzas que recibíste de ambos proyectos sirven para evidenciar los límites y los alcances en la definición del comic independiente o de autor?

Pues lo he dicho a lo largo de estas respuestas: Los límites y los alcances eramos NOSOTROS MISMOS: nuestros prejuicios, nuestras miopías… nuestras carencias, pues. Desde donde ahora lo veo, las dificultades nunca existieron, las respuestas se dieron al tiempo que formulábamos los cuestionaminetos, pero nos faltó visión, nos faltó saber leer los signos mas allá de nuestros prejuicios y saber adaptarnos a las circunstancias.

Historieta o Comic
Se que ya hay en el Monos y moneros una discusión medio larga y tortuosa respecto a este desmadre más retórico que de fondo, pero bueno, el guey que dirige este proyecto, esta chingue y chingue que es historieta y no comic, que no ha llegado al nivel de ser definitivo para el proyecto el que se marque bien a bien la diferencia si la hay, sé por Javier Barriopedro que no hay distinción en el uso de ambos terminos, pero no dice más, mis peticiones para ti son estas:
¿Sabes cual es el número de esa discusión? ya estuve buscando y na´ mas na´

No.

¿Sabes quien podría saberlo?

No.

¿Tienes una explicación o disertación propia que quisieras compartir?

Ah, la vieja discusión… cada vez que oigo a dos vatos alegando eso automáticamente pienso que no saben nada de nada.

No existe una Academia del Comic, es decir: no hay quien defina conceptos ni haga normas al respecto. Y tampoco existen Convenciones formales, es decir: No hay un cuerpo de estudiosos que CONVENGAN en los términos y normas a seguir y emplear para lo relativo a este medio.
Lo que tenemos son definiciones coloquiales que definen al medio y que después se convierten en etiquetas de mercado… y posteriormente en tópicos de discusión de geeks y teóricos amateurs.

¿Historieta o comic? ¿o manga? ¿o fummetti? ¿o BD? ¿o…?
Me acuerdo cuando la gente se molestaba por llamarles comics por parecerles “extranjerizante”, pero hasta donde recuerdo el término “historieta” lo adoptaron los teóricos mexicanos copiando a los teóricos españoles, quienes a su vez lo usaron para diferenciarse de la plebe española que les llamaba “tebeos”, que era un genérico tomado de una revista que se llamaba TBO… la plebe mexicana hasta donde recuerdo nunca le llamó historieta: le llamaba “paquines” los muy viejos, los que aplicaron el término derivado del nombre de la revista “Paquín”. En mi casa eran “cuentos”, yo de niño leía CUENTOS… y eso es lo que eran: cuentos, narraciones. Lo de historieta se lo leí por primera vez a Paco Taibo II en la revista “Bronca”, lo de comic se lo oí por primera vez a la raza de “El Desván”, los que luego acabaron formando “El Gólem”… lo de manga es mas reciente para mí, pero al final todos son cuentos…

De pronto se empezaron a usar los términos para definir los estilos: así se llaman “comics” a los relativos de superhéroes, manga a los estilos japoneses, e historieta a los europeos, pero la cultura global ya comienza a hacer estragos, los estilos manga que se hacen en USA se les llama “amerimanga”… y lo que quieren hacer los mexicas lo llaman “meximanga”… ¿Por qué? ¿Por el estilo? ¿Qué hace Pancho Ruizvelazco? Los gringos dicen que parece manga, pero es solo en el estilo narrativo, porque el render de sus comics es siguiendo la escuela italiana de Frezzatto… pero Pancho es mexicano: ¿Qué es eso entonces? ¿meximanguistorieticomic?… ¿Yo qué hago? Llevo mi trabajo con los gringos y me dicen que es muy europeo, lo llevo con los europeos y me dicen que no quieren superhéroes, a veces uso mucho texto sin gráficas secuenciadas y me dicen que eso no es historieta…

Honestamente este tipo de discusiones me parecen triviales y hasta estorbosas.

La participación en la CONQUE (Convención de Comics del DF) era solo como vendedores de sus productos o era de que forma/formas y desde cuando se registra la primera intervención del Taller del Perro como tal en algún evento como la CONQUE.

Empezamos en la primera CONQUE invitados por la SOMEHI (Sociedad Mexicana de Historietistas). Nos pusimos a un ladito de su stand con los Gallitos acomodados en el piso como Marías. En la última CONQUE eramos coorganizadores: nos encargamos del montaje de la exposición, de los talleres y del cartel y del diseño de la publicidad para medios impresos, por eso en la última CONQUE aparecía en el cartel nuestro logo junto con el de los demás patrocinadores: a cambio nos dieron nuetro stand en zona preferencial.
Hubo un crecimiento por parte nuestra… pero todo eso se acabó.

Incubus y sucubus (si se escribe así) es una historieta porno o qué intenta ser en palabras de su autor.

Pretende ser una historieta porno, pero no lo logra. La pornografía persigue fines puramente masturbatorios y yo estoy como que muy preocupado por la forma para eso. “Súcubus/Íncubus” es una historieta porno fallida.

Hace mucho hice una historieta que se llamó “El Germen de la Lujuria”: 10 páginas, tenía la misma intención… pero también falló.

Me inetresa la pornografía: soy pornófilo, pero como que no se me da mucho el género. Tengo todavía unos relatos con ese mismo tono. Espero sacarlos algún día.


1 comment:

Hector said...

Realmente es muy interesante (y muy oportuna en estos momentos) para el proyecto que se tiene en manos